Informe

Autor: Familia Alvarez

Queridos amigos le saludamos con la paz del Señor, deseando que El les este fortaleciendo en este tiempo de pandemia, sabiendo que el esta en control de todos los tiempos. 

Mediante esta nota queremos contarle nuestras novedades, rogándoles que nos sigan sosteniendo en oración.

Centro de Entrenamiento Misionero:

Estamos felices de compartir con ustedes, la primera graduación del centro de entrenamiento misionero Global Calling India. Todo comenzó con un sueño de fe y hoy podemos verlo hecho realidad gracias a cada uno de ustedes que nos acompañan en cada desafío y al equipo de pastores locales que son los que con compromiso y esfuerzo

continuan trabajando cada dia en pos de la vision … Juntos lo hemos logrado. De los graduandos tenemos varias comunidades tribales representadas, algunas de ellas ni siquiera tienen la biblia traducida en su idioma, ahora ellos han asumido la carga

de plantar iglesias en medio de sus comunidades. Oramos que Dios los use poderosamente para que el nombre de Jesús pueda ser conocido en medio de aquellos que aun no le conocen.

Iglesia Global Calling:

La iglesia sigue creciendo, los hermanos permanecen fiel a pesar de la pandemia, hemos visto el respaldo de Dios sobre la vida del Pastor Bijey, quien ha sido bendecido por Dios con una hermosa esposa, oramos que Dios los bendiga y use como familia pastoral.

Queremos recordarles que el centro de entrenamiento misionero Global Calling, el cual hemos construido a sido donado a nuestra organización allí, pero aún nosotros seguimos siendo parte como mentores y consejeros, pero también nos hemos comprometido con el 50% de los gastos del funcionamiento del mismo, el otro 50 % es fue asumido por los pastores locales.

También hemos dejado dos iglesias de Global Calling, las cuales están siendo pastoreadas por pastores locales, de las cuales una de ellas todavía depende de nosotros en cuanto gasto de alquiler y apoyo al pastor hasta que la misma llegue a ser autosustentable.

Los animamos a que puedan seguir ayudándonos a sostener la obra de India, tanto en oración como en lo económico porque realmente lo estamos necesitando. Recuerden que cuando hacen una donación para el proyecto de India, debe informar al DNM que es para Familia Alvarez-Proyecto

Informe Familiar:

En este momento seguimos en Argentina a la espera que Filipinas abra sus puertas ya que por causa de la pandemia esta sigue cerrada. Estamos a la espera de la apertura para poder viajar como familia y establecernos allí, siendo este nuestro nuevo campo de trabajo. Cuando tengamos alguna novedad al respecto les informaremos de inmediato.

Nathan, a comenzado su primer grado hasta que nos vallamos a Filipinas y luego continuaría allá. El esta súper feliz de poder estar en la escuela, lo esta disfrutando un montón porque es muy sociable. Grace, esta creciendo muy sana.

Idioma:

Ahora desafiados a aprender ¡TAGALO!, uno de los idiomas oficiales de Filipinas; super felices de haber encontrado un profesor nativo que nos enseña desde el español y encima cristiano. Estamos estudiando de manera virtual para ir ganando tiempo hasta que se abra filipinas.

Gira:

También queremos informarles que seguimos realizando nuestra gira misionera, sea de manera virtual o presencial, hasta que Filipinas se abra para nuestro regreso.

Para mas información: 

Diego: 11 51318223

Deissy: 11 6723 7809

Email: dydasia@gmail.com

Facebook: Familia Alvarez Misioneros en Asia.

Multiplicación y suma de discípulos

Autor: Dr. Juan Carlos Melo

Desde Génesis al Apocalipsis la Biblia nos proporciona un sin número de citas bíblicas que nos hablan de la estrategia del crecimiento a través de la multiplicación.

Lamentablemente uno de los problemas de la actual iglesia Latinoamericana es que se ha cambiado la estrategia bíblica de la multiplicación por una estrategia basada en la suma;  pues es más fácil sumar membrecía que multiplicar discípulos.

La multiplicación es la forma correcta de crecimiento y cuando se habla de ésta, se refiere a medir el crecimiento por bautizos y compromiso de una nueva membrecía alcanzada desde los no creyentes.

Cuando se habla de suma, en realidad se habla a una membrecía que se acumula rápidamente y muchas veces lo hace captando miembros de otras congregaciones sin mayor  compromiso. De esta manera se puede ver iglesias con gran asistencia numérica, pero con un alto porcentaje de personas que no nacieron de nuevo ni se bautizaron en esta congregación.

Es decir, son creyentes convertidos que fueron reclutados por herramientas como los medios de comunicación,  radio o TV, enfocados al mundo evangélico. En este caso, la suma se mide a través del volumen de asistencia a cultos o reuniones y no necesariamente a través de transformación del carácter y la conducta de los discípulos.

Pero la multiplicación debe enfocarse en lo que el Señor Jesucristo enseña en Mateo capítulo 28:

  1. Hacer discípulos por medio del bautizo. Esta es la medida número uno para reconocer que se está haciendo discípulos. Una congregación que no bautiza a la medida que crece, está sumando y no multiplicando discípulos.
  2. Enseñar lo que el Señor Jesús ha dado como valores y principios del Reino. La vida del Reino en la tierra.
  3. Asegurarse que las enseñanzas que se entregan a los discípulos sean encarnadas, es decir, se vivan y guarden.

En la multiplicación el bautismo, la enseñanza y el guardar los principios del Señor son vitales y eso toma tiempo.

En la suma de membresía, el bautizo no es importante; la enseñanza no tiene un enfoque en la obediencia, solo se enfoca en la motivación, en el pensamiento positivo y no en la transformación de la vida por efecto de la Palabra, la acción del Espíritu Santo y el acompañamiento por el  discipulado de la iglesia. Entonces el resultado son personas enfocadas en buscar un aliciente psicológico y emocional, más que el buscar al Señor y todo lo que significa vivir en su Reino y encarnar un gobierno del Señor en su vida.

Hoy en día la falta del gobierno de Dios, a través de su Palabra y su Espíritu Santo, está produciendo una membrecía que tiene un rótulo de cristiano, pero en realidad su vida no refleja lo que es vivir la justicia de Dios y las prioridades del Reino.

Es por eso que en muchos países de Latinoamérica donde dicen tener un porcentaje de hasta el 50% de evangélicos en la población, son los países más conflictivos a nivel social de la región y del mundo por la violencia en la que viven.

Algo no coincide. O se habla de porcentajes evangelásticamente o los procesos de crecimiento de iglesia  no incluyen transformación de la vida como verdadero arrepentimiento de los pecados para buscar una vida que agrade al Señor al cual queremos honrar y glorificar.

Sumar membrecía produce discípulos o miembros de iglesia con una fe segmentada. La fe ha llegado a ser un área de su vida, pero no es el área que gobierna su vida.

Recuperado: https://coachingdeplantacion.wordpress.com/2017/06/17/multiplicacion-y-suma-de-discipulos-i-dr-juan-carlos-melo/

Un plan para la crisis

Autor: Walter Gunzelmann

Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.» — Jeremías 29:11 DHH.

Uno de los peligros que puede dejarnos estos tiempos de pandemia es abandonar una de las herramientas más poderosas que Dios nos dio: ser una Iglesia que tiene un plan.

En estos días donde se requiere distanciamiento físico debemos tener en claro que no podemos ni debemos distanciarnos socialmente; la vida social de la iglesia es lo que nos hace una comunidad.

El plan incluye adherir a los protocolos y directrices de las autoridades nacionales de salud y ayudar a la gente a hacerlo también y no necesita ser largo, pero sí ordenado y, sobre todo, útil. Nadie planea fracasar, pero muchas veces  fracasamos por no planear y en el mundo cristiano la falta de planificación puede suceder porque:

  • Asumimos que el Espíritu Santo nos guía en el momento y no mediante la anticipación.
  • Los planes se hacen a puertas cerradas y no se transmiten con claridad a puertas abiertas.
  • Suponemos que las iglesias están solamente para ocuparse de los cultos y la vida espiritual de las personas, por ende no planificamos ninguna acción que tenga que ver con la gente fuera de las reuniones.
  • Las acciones requieren recursos (por ejemplo, dinero) que no están disponibles a simple vista y entonces descartamos las ideas correctas antes de probarlas.

Para lograr alcanzar los planes que el Señor afirma tener —planes de bienestar y no planes de mal— debemos tener presente algunos principios importantes:

—ANTICIPAR

La Biblia está llena de historias en las que los líderes del pueblo de Dios se organizaron con estrategia para proteger a la gente. José pudo ofrecer alimento por siete años de sequía y Nehemías pudo construir un muro para protegerse de nuevas invasiones, por mencionar algunos.

—EVALUAR

Con el equipo de líderes que tengas a tu alrededor es bueno hacer un inventario de los recursos actuales de tu iglesia y pensar cómo podrían usarse para ayudar a los más necesitados ante los peores escenarios. Pensá en los más vulnerables de tu iglesia y de tu comunidad. Pedile a Dios que abra tus ojos a las diferentes maneras de ayudar.

—DESARROLLAR UNA ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN

El pánico no ayuda a nadie. Por fe, podemos actuar con el poder, el amor y la autodisciplina que emergen a través del Espíritu Santo de Dios en nosotros (2 Corintios 6-16, 2 Timoteo 1:7-9). Con su ayuda como nuestra guía para las       comunicaciones de crisis, podemos aprovechar la ocasión para proporcionar información constante y de apoyo y que nuestra congregación sea un faro en la oscuridad. Por esta causa, tu iglesia debe abrir los canales de comunicación en este tiempo de COVID-19. Las palabras rápidas e imprudentes, aunque sean bien intencionadas, pueden dañar. Por eso, a medida que informamos a nuestras congregaciones y comunidades, tanto antes como durante una crisis potencial, le pedimos a Dios que nos brinde la sabiduría y los recursos que necesitamos para comunicarnos apropiadamente.

Proporcioná al personal de la iglesia, líderes y congregantes acceso al plan para que puedan comprender sus componentes y cómo actuar. Necesitan saber qué hacer con anticipación, no solo para superar un incidente, sino también para ayudar a aliviar el pánico y la ansiedad.

Aprovechá las plataformas de comunicación ya existentes. Como se señaló en esta guía, el mejor lugar para comenzar es de la manera en la que tu iglesia ya se comunica con el liderazgo y sus miembros.

Determiná cómo se comunicará la congregación con todas las personas que se ven afectadas directa o indirectamente por la COVID-19. En algunos casos, es posible que encuentres una brecha y, por ejemplo, necesites configurar nuevos textos grupales o servicios de mensajería para asegurarte de que todos sean contactados.

SERVIR A LA COMUNIDAD

Servir es siempre una gran oportunidad y la iglesia que lo hace, es siempre relevante.A medida que informamos a nuestras congregaciones también podemos comenzar a hacerlo hacia afuera, es decir a nuestras comunidades.

COLABORAR

Quien se encapricha con llevarse el crédito de ayuda durante una crisis, pierde. El crédito no importa durante la crisis y si tu congregación hace lo que es correcto y ayuda a otras organizaciones y colabora con el éxito de todos, luego de la crisis, el crédito llegará.

Las crisis son desafíos, pero también son oportunidades de mostrar a los gobiernos, las organizaciones intermedias y los no cristianos, que la iglesia no está para condenar y encerrarse en sus templos sino para ayudar. E incluso, las crisis son una oportunidad de mostrar nuestra compresión de que Dios no tiene un contrato de exclusividad con nuestro templo así que podemos hermanarnos con otras iglesias que también necesitan ayuda y, de hecho, allí es dónde comenzamos a colaborar en forma mancomunada.

—Primero trabajá con otras Iglesias

Trabajar con otras iglesias te permite establecer conexiones a nivel local, regional e incluso nacional o global. Estas conexiones te permiten compartir conocimientos y recursos y aprender de otros y ayudar. Hablá con otros pastores.

—Adaptarse y aprender

Las iglesias ofrecen un importante apoyo social que mejora la resiliencia, sin embargo, cuando se trata de emergencias de salud pública como COVID-19, esto puede poner a las iglesias en una región de brote de alta densidad en mayor riesgo.

Como lugares centrales de reunión, las iglesias necesitan pensar cómo los patrones típicos de unión ponen en riesgo a las personas. Por ejemplo, hay que revisar cómo las prácticas de adoración y los tiempos de saludo pueden necesitar modificaciones para limitar la exposición. Por ejemplo, preguntarnos: ¿Cómo podemos hacer que la comunión sea más higiénica mientras ministramos espiritualmente a las personas? ¿Cómo podemos alentar a los que no se sienten bien a quedarse en casa y al mismo tiempo seguir congregándose?

En estos tiempos de crisis no sólo tenemos un Dios que ya tiene los planes para nuestras vidas e iglesias sino que también podemos ser como un faro en la oscuridad y en donde nos toque ministrar, hacer real el plan de Dios y también bendecir a la comunidad que integramos.

Hijos apartados: La tristeza de Raquel se torna en alegría.

Autor: Juan Masalyka

Así dice el Señor: “Se oye un grito en Ramá, lamentos y amargo llanto. Es Raquel, que llora por sus hijos y no quiere ser consolada; ¡sus hijos ya no existen!” Jeremías 31:15

El Profeta Jeremías recibió una revelación del pasado histórico: el cuadro de una madre levantándose de su tumba y llorando por su descendencia al ver su destrucción. El gemido de Raquel es el gemido de millones de padres que claman por sus hijos alrededor del mundo.

Sin embargo, veamos lo que dice el Señor en los versículos 16 y 17: “Reprime tu llanto, las lágrimas de tus ojos, pues tus obras tendrán su recompensa; tus hijos volverán del país enemigo (…) Se vislumbra esperanza en tu futuro: tus hijos volverán a su patria…”

DIOS OYÓ EL LLANTO DE RAQUEL:

Ella fue una mujer de sufrimiento. No podía concebir hijos y pidió que Dios le quitara esa afrenta. Cuando José nació, hizo otro pedido: Que el Señor le añadiera otro hijo. Dios le respondió y, en un trabajoso parto, murió llamando a su pequeño Benoni: “hijo de mi tristeza”. Jacob no aceptó ese nombre y lo cambió por Benjamín: “hijo de mi felicidad”.

“….un grito en Ramá, lamentos y amargo llanto”: Ramá era el lugar de concentración de los cautivos, jóvenes encadenados que salían a tierra extraña. Esa descendencia esparcida en el mundo no está desaparecida a los ojos de Dios. Ese llanto de Raquel se extiende hoy a millones de familias donde los padres ven cómo las drogas están arruinando a sus hijos y nietos.

“Se vislumbra esperanza en tu futuro”: Son casi audibles las palabras del Profeta para hoy: tus hijos volverán a su patria. ¡Regresarán! Hay recompensa por tu perseverancia en la oración, por seguir confiando. Llegará la hora de la restauración. Las promesas de Dios son fieles y, a su tiempo, Él las cumplirá. Como padres quisiéramos evitar las aflicciones de nuestros hijos pero estas pueden ser las cuerdas de amor que los atraerán hacia Él.

¿QUE NOS CORRESPONDE HACER A NOSOTROS?

Escuchemos al Profeta Jeremías: “Ponte señales en el camino, coloca marcas por donde pasaste, fíjate bien en el sendero. ¡Vuelve, virginal Israel; vuelve a tus ciudades!” Jeremías 31: 21. Señales indicadoras, como en el tiempo de las caravanas, dejaban marcas en el desierto para no perderse. Es un lenguaje de ternura llamando al regreso, sin condenación, sin juicio. Los padres serán las marcas en el camino de retorno al hogar, a los brazos del Padre Celestial. Ellos serán las brújulas por las que los hijos volverán cuando todos les hayan dado las espaldas. Dios es el que tiene la iniciativa de salvación de los hijos de Raquel, en una nueva relación con El.

San Agustín, tan admirado por toda la Iglesia por su pensamiento cristiano, no siempre fue un santo. Cartago en aquellos tiempos era la atracción de los jóvenes, por los entretenimientos, diversiones y juegos. Allá fue Agustín a los 17 años. Encontró una amante, vivió en forma disipada y antes de los 20 años tuvo un hijo ilegitimo. Se relacionó con una secta sin límites morales, cayendo más bajo. En todos esos años, su madre Mónica, una fervorosa creyente en Cristo, no dejó de orar para que su hijo conociera a Dios de verdad. En sus confesiones, él la retrata como la madre espiritual que lo persiguió con sus oraciones, lágrimas y consejos.

La conversión de Agustín fue dramática. Un día, leyendo la carta a los Romanos, un rayo de luz traspasó su mente y su alma. Pasó de muerte a vida y en el año 391 fue ordenado como Obispo de Hipona (hoy Argelia). Mónica no pudo ver ese día pero su obra ya estaba terminada. ¿Qué hubiese pasado si Mónica no hubiese perseverado en oración?

Recuperado de https://www.oramos.com.ar/blog/la-familia-pastoral/hijos-apartados-la-tristeza-de-raquel-se-torna-en-alegria

Paz en el Matrimonio

Autor: Humberto y Eve Jiménez

“Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos” Romanos 12:18

Los mayores motivos de conflicto que pueden llevar a la falta de paz matrimonial son las finanzas, la falta de diálogo y afecto, las relaciones con los amigos y parientes, el tiempo de recreación y esparcimiento, temas espirituales y/o religiosos, la distribución de las tareas domésticas, la disciplina respecto a los hijos.

Tener paz en el matrimonio, y por lo tanto en el hogar, no significa ausencia de conflictos o diferencias. Todos arrastramos nuestras historias personales, todos tenemos una inclinación autocéntrica. Y si sumamos los temperamentos diferentes y las complicaciones de la vida diaria, esto resulta en ¡conflictos!

Para traer paz al hogar hay que reconocer dos clases básicas de conflictos:

-En primer lugar, aquellos conflictos que nosotros creamos por inmadurez, malos hábitos, etc., que debemos ver y buscar eliminar de nuestros matrimonios para no sumarlos a los de la vida conyugal.

– En segundo lugar, los conflictos que simplemente resultan de la vida cotidiana, como el trabajo, la crianza de los hijos, etc., que son los conflictos del presente. Dichosas las parejas que ya solucionaron los conflictos del primer grupo y están abocados en buscar la paz en la vida diaria y presente.

En el conflicto deberíamos saber cómo conducirnos y qué decisiones tomar. Para lograr la paz en un conflicto es necesario que haya una confrontación amorosa y respetuosa al hablar los temas y no evadirlos.

El poeta inglés Woodsworth escribió: “Quien tiene un buen amigo no necesita espejo”. Y en el matrimonio tenemos que encontrar precisamente en nuestro cónyuge nuestro mejor espejo, nuestro compañero, nuestro consejero confiable. Aquí entonces estamos hablando de un matrimonio que ha alcanzado un grado de madurez.

Hay que practicar el perdón a diario. Sin perdón y reconciliación, el matrimonio tambalea. Cuanto antes enfrentemos los conflictos, los conversemos y tomemos decisiones, más fácil será perdonar y realizar cambios.

Es importante:

Que cada cónyuge sea responsable de sus actitudes emocionales y de sus acciones.

Que cada cónyuge sea responsable de expresar con claridad lo que piensa y lo que le preocupa, siempre en un tono de amabilidad y respeto.

Tratar los conflictos en la privacidad del hogar, sin mezclar a terceras personas, a menos que un sabio consejo sea necesario.

Ser humildes para reconocer cuando se hayan equivocado.

Buscar “atacar el problema y no a la persona”, evitando la crítica innecesaria, palabras acusatorias y dramáticas.

Y esta sabiduría de resolver las diferencias dependerá enormemente de nuestra relación individual con Dios.

La meta de un hogar en paz no es vivir sin conflictos, sino aprender cómo enfrentarlos, y cómo vivirlos. y sobre todo, saber cuál es el trato de cada cónyuge dentro del conflicto.

Quizás tu matrimonio hoy esté en crisis, o quizás no, pero ten presente que tu responsabilidad es trabajar en lo que a tí te toca.. Dios podrá obrar en tu matrimonio con tus acciones y actitudes de fe (Lucas 6.42).

Comienza plantando semillas de inspiración y bendición hoy. No dejes que las semillas de amargura y rencor echen raíces que agrieten tu matrimonio.

Aporta tu madurez y recuerda que tu cónyuge no es perfecto, si no, ¡no se habría casado contigo! (1 Corintios 13.11). En cuanto dependa de ti, mantiene la paz.

Recuperado de https://www.oramos.com.ar/blog/la-familia-pastoral/paz-en-el-matrimonio

Juntos y preparados

Autor: Osvaldo Carnival

“Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. Considera lo que te digo, y el Señor te de entendimiento en todo.” 2 Timoteo 2:1-7

En este texto de la carta de Pablo a su hijo espiritual, el apóstol nos presenta tres imágenes que nos son de gran ayuda para poder prepararnos para un gran año. Pablo utiliza a tres personajes contemporáneos a él y a Timoteo: El soldado, el atleta y el labrador.

    1- EL SOLDADO

El soldado se enrola, hace filas, practica, está 100% comprometido con una causa.  De igual manera, el evangelio se milita. Hay un compromiso en la fe. Uno debe jugarse por Jesús.  No se puede vivir la fe en Jesucristo como una religión superficial. 

¿Habrá una causa en el evangelio? ¿Por qué será que hay tantos cristianos fríos? El que no tiene nada por lo que morir, tampoco tiene nada por lo que vivir. Hay causas muy nobles y filantrópicas por las que miles de personas dejan la vida… ¿Cuánto más debería suceder con la predicación del evangelio de Jesucristo, que es lo único que realmente puede salvar al ser humano? ¿Cómo no vamos a militar por ello? 

El 99% no alcanza. Si no es el 100% no sirve. De eso se trata el verdadero vivir lleno del Espíritu Santo. El que milita, el soldado, nos habla de lealtad. La lealtad es un valor fundamental porque significa que no hay doblez, no hay vuelta atrás. Cuando el soldado desembarca a la conquista sabe que hay chances de que no pueda regresar, pero aun así avanza. La lealtad se basa en la obediencia. En la disposición incondicional de seguir a Jesús, pase lo que pase, más allá de las posiciones personales. 

El valor del soldado es proseguir a la meta sabiendo que Dios va por delante. Todos los grandes personajes bíblicos, los héroes de la fe, tuvieron que tener valor, todos tuvieron que ser valientes,  todos tuvieron que exponer su fe, todos tuvieron que entregarse por completo por la causa y por lo que creían. 

    2- EL ATLETA

Pablo destaca el esfuerzo de los atletas, lo compara con una lucha. No alcanza con el talento del deportista. He visto en la vida mucha gente talentosa que no llegó lejos. El talento necesita algo más…  

Y lo primero que necesita es disciplina. . Los que llegan son personas disciplinadas, aplicadas.  La disciplina en la vida de oración, que nos lleva a tener todos los días nuestro tiempo para buscar de Dios. Nadie puede ser discípulo de Jesús si no tiene disciplina. Disciplina tiene que ver con establecer prioridades, con establecer hábitos. Primero Dios, y luego todo lo demás. Al establecer prioridades se ordena la vida. 

En segundo lugar, para llegar, el atleta necesita del sacrificio. La persona que no está dispuesta a sacrificios en el mundo del deporte, que no tiene hambre, que está cómoda, no es alguien que vaya a llegar lejos. Aquel que quiere progresar y que quiere tener alto rendimiento sabe que debe esforzarse y hacer sacrificios. Quizás viajar desde lejos hasta el club, hacer doble turno de entrenamiento, alimentarse bien, no tomar alcohol, perderse de encuentros sociales, etc.  Y así pasa con la fe. El camino de fe, el camino que Pablo le sugiere a Timoteo, es un camino de sacrificio. Le dice que va a tener penalidades, que las va a sufrir. A nadie le gusta sufrir, por supuesto, pero es imposible no sufrir para alcanzar lo que deseamos en la vida. Sufrir de tener que decir que no a ciertas cosas o de tener que defender lo que creemos sin importar que se mofen de nosotros, que nos critiquen, que nos agredan. Ser capaces de decir “No importa lo que pierda, yo quiero a Jesús”. 

    3- EL LABRADOR

Del labrador podemos destacar su trabajo esforzado. El trabajo del labrador, al rayo del sol, con los bueyes, abriendo el surco la tierra, de sol a sol, golpeando, sin clemencia. Los atajos no nos van a llevar a ningún lado en la vida. Vivimos en la cultura del “zafe”, es una característica de esta generación. Pero podemos estar seguros de que nada se alcanza en la vida sin un trabajo esforzado. Nadie puede tener una economía sustentable, nadie puede tener un hogar sólido, nadie puede desarrollar un ministerio para servir al Señor, sin un trabajo esforzado

Y otra  cosa a destacar del labrador es la paciencia.  Santiago 5:7 dice “por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía”.  Yo tengo que hacer lo mío y luego Dios va a hacer lo suyo. Joel también habla de la lluvia temprana y la tardía, y está hablando allí del Espíritu Santo. 

Cuando nosotros nos entregamos, cuando estamos dispuestos a militar el evangelio, a vivir con valor y con lealtad ante los ojos el Señor, cuando hacemos sacrificios y desarrollamos una vida disciplinada como la del atleta y trabajamos esforzadamente como el labrador, podemos descansar tranquilos. La lluvia temprana y la tardía van a llegar. El Espíritu Santo nos va a visitar y podremos estar tranquilos de que tendremos un gran año. 

Cuatro puntos

Autor: Ernesto Nanni

Josué se levantó de mañana, y él y todos los hijos de Israel partieron de Sitim y vinieron hasta el Jordán, y reposaron allí antes de pasarlo. Y después de tres días, los oficiales recorrieron el campamento, y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella, a fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir; por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino. Pero entre vosotros y ella haya distancia como de dos mil codos; no os acercaréis a ella. Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros. Josué 3:1-5 RVR60

-El pueblo de Israel estaba a poca distancia de alcanzar la tierra prometida, y para llegar debían cruzar el rio Jordán, por tal motivo acampan a orillas del rio y ahí debían descansar tres días, ese descanso antes de la conquista significa, confiar en Dios, descansar en sus planes, así debemos hacer con todo aquellos que tenemos que enfrentar, no apresurarnos, tomarnos el tiempo necesario para prepararnos y confiar.

-En el versículo tres, se le pide al pueblo que pongan la mirada en el arca, hoy día debemos hacer lo mismo, ante una situación difícil que debamos atravesar poner la mirada en Dios (en el arca), no perder la presencia de Dios en tu vida, no desvíes la vista. Puestos los ojos en Jesús, y así tendremos, guía, dirección.

-Pero porque debían poner la mirada en el arca, ¿más allá de la confianza? porque atravesarían un camino que nunca antes habían recorrido, y lo mismo hará Dios este año en nuestras vidas, recorreremos caminos nuevos, que jamás antes habíamos transitado, para los que son padres, para los nuevos comienzos laborales, o nuevos desafíos, Dios abrirá caminos nuevos y para atravesarlos debemos confiar en el, que El si conoce esos caminos y no nos vamos a equivocar.

-Y por último el pueblo debía Santificarse, para ver maravillas, hoy también Dios nos pide santidad, purificarnos, pedir perdón, busca su ayuda y así como el pueblo de Israel vio abrirse el Jordán y pasaron por tierra seca, nosotros también veremos maravillas y milagros en nuestra vida.

¡Siempre recuerda estos cuatros puntos para poner en práctica en tu vida!

  1. Descansar en el Señor.
  2. No perder de vista el arca. Su presencia.
  3. Creer que, ante caminos desconocidos, Dios va delante nuestro.
  4. Santificarnos

Recuperado: https://iglesiacristianaresplandecer.org/predica-del-domingo-26-01-2020/