En la ruta

Autor: Juan Carlos Melo

¿Cuál será la ruta de la Iglesia para los próximos años?

Se dice que las iglesias que pasan los tres primeros años la curva de crecimiento, después pasan a una curva de fatiga y pasan a ser un movimiento, una máquina, un monumento o un museo. Eso le pasa a las denominaciones, a las iglesias locales, al liderazgo y también a los procesos. Pero cuando un líder, cuando una denominación, cuando un país empieza a ver el pasado y piensa que éste era mejor que el futuro, está decaído.

Está mirando hacia abajo y empieza a hacer monumentos al pasado. El pasado de la Iglesia  no puede ser mejor que el futuro, si Cristo está en su futuro. Lo que hicieron los pioneros en Centroamérica y en América Latina es maravilloso y se les bendice en el nombre de Jesús; pero eso no puede ser mejor que lo que viene. Hay que honrar aquello, y celebrar lo que Cristo va a hacer.

Cuando se empieza a ver el pasado como mejor que el futuro, se está creando monumentos y la siguiente fase es ser un museo. Algo para ver y recordar, glorias pasadas nada más, sin vida. Eso no le puede pasar a la Iglesia del Señor. Hay esperanza en la Palabra del Señor cuando dijo: yo edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán en el avance de la Iglesia, pero la iglesia tiene que avanzar. Si la Iglesia no avanza, entonces ¿qué es lo que avanza? La Iglesia tiene que ir en avance y el avance se tiene que medir en números también.

Las iglesias que pasan los tres a cinco primeros años dejan de evangelizar con la misma fuerza. Se concentran más hacia dentro. La Iglesia debe crecer armónicamente hacia arriba en su devoción al Señor, en su amor al Señor hacia fuera y el amor al prójimo. Lo que es el amor a los necesitados y el amor hacia aquel que no es su hermano, que es el prójimo, y hacer lo que sea necesario para que sea su hermano. Un mandamiento nuevo os doy: “que os améis los unos a los otros”, pero ese mandamiento ya existía en la Ley, el amor al otro, al próximo, pero ¿qué era lo nuevo de esto?

Hay tres niveles de amor que la iglesia debe tener. El amor a Dios por sobre todas las cosas, el amor al prójimo, que no está separado del amor a Dios, porque si no ama al prójimo y dice amar a Dios es falso, por eso es que no tiene impacto en la sociedad, porque se han vuelto iglesias litúrgicas que dicen amar a Dios con cantos, pero salen y no aman al vecino y pierde efectividad. Y el amor a su comunidad.

Los evangélicos de los últimos tiempos han separado el amor de Dios del amor al prójimo. Eso es una herejía. No se puede separar el amor a Dios del amor al prójimo. Se tiene que amar al prójimo de la misma manera que se ama a Dios. Hay que amar a los niños, aunque no diezmen. Hay que amar a los jóvenes. Que no pase como en la generación de Josué donde cada uno hacía lo que bien le parecía porque no conocían a Dios, porque sus padres no les mostraron el camino.

Dios ama a Latinoamérica  y este es el tiempo del Señor y quienes pertenecen a una denominación, quienes son pastores en países y en ciudades, tienen que aprovechar y avanzar porque ahora hay un tiempo en el que de cada tres personas a las que se les comparte el evangelio, una le dice sí al Señor Jesucristo.

Eso es avivamiento, pero no se lo está aprovechando. Hay que ir afuera. Hay que ir a cosechar. Hay que orar por obreros para la gran cosecha. El Señor ni siquiera pide que oren por la mies sino más bien por obreros. Hay que multiplicar obreros. Los líderes tienen un poder en las manos, un poder espiritual. Dios no se mueve si no es con el liderazgo de su iglesia. Si el liderazgo de la iglesia cree, Dios obra. Si el liderazgo de la Iglesia no cree, Dios no obra y esa es la responsabilidad del liderazgo. Del Génesis al Apocalipsis hubo un Abraham, un Moisés, un Josué, un Jeremías que guiaban al pueblo.

 Volver al principio

Hay que volver a las rodillas. Una iglesia que no ora es una iglesia en derrota. Hay que volver a estar bajo la influencia del Espíritu Santo, en santidad, porque los dones del Espíritu sin santidad no se saben qué son. Se necesita clamar al Señor. Clamar a Cristo y empoderar nuevos líderes. Empoderar la nueva generación. ¿Qué se va a dejar en esta tierra: bloques y ladrillos, con cementos y techos? El Señor no viene por eso. El Señor viene por gente redimida.

Si hubiera que plantar nuevas congregaciones, usando el ejemplo de Asambleas de Dios en El Salvador que tiene un promedio de 100 miembros, entonces habría que plantar cada año cincuenta iglesias de 100 discípulos cada una para tener un número de 5.000 nuevas iglesias y mantenerse en la curva de crecimiento. Eso no es imposible, pero eso sólo mantiene la curva para no decaer versus el crecimiento poblacional. Se necesita de ahí para arriba para crecer.

Suponiendo que se podrían tener iglesias de cincuenta personas. Esto significaría que serían 100 iglesias de cincuenta discípulos anualmente para mantenerse en la curva de la población. De ahí en adelante cualquier cosa es crecimiento. Pero dentro de estas cifras es primordial tomar en cuenta el número de bautismos, que es una cifra dura porque es crecimiento. Eso significa que hay un crecimiento por evangelismo y no por reciclaje de membresía. El reciclaje de membresía no hace crecer el Reino. Hace crecer una congregación, pero no el Reino. Es decir, si hay un crecimiento de mil o de cien miembros este año y sólo se bautizaron diez, entonces algo anda mal. Es importante que el crecimiento saludable en la iglesia establecida y en la plantación de iglesia sea medible a través de bautizos. Eso es real, el resto es conversable.

Plantación y desarrollo de iglesias

En panoramas de plantación y desarrollo de iglesias, no se puede dejar de hablar de la ética del Reino de Dios. Ésta implica muchas cosas, pero en plantación de iglesias hay algo que no se debe hacer y es pescar en otras peceras. Muchas veces debido a eso se impide plantar más iglesias. También es anti-ético y sería contradictorio porque el Señor no le ha dado el derecho de ser terrateniente, o espiritualmente hablando, dueño de esa iglesia.

Actualmente no  se plantan iglesias con un concepto de comunidad. La mayoría es insensible a la comunidad donde está porque son iglesias pobres. Las iglesias evangélicas en su mayoría, 99.9%, no son sembradas con un concepto misionológico.

El triángulo misionológico dice: Dios, Iglesia y comunidad; y si se tuviera ese enfoque desde el principio, entonces se entendería que cualquier cosa que rompe la relación con la comunidad no debe hacerse porque la existencia y la razón de ser de la Iglesia delante del Señor no es cantar, es ganar esa comunidad.

El triángulo misionológico es clave y esto se enseña dentro de los materiales que los plantadores reciben. De hecho el primer módulo es cien por ciento análisis de comunidad y se le da herramientas para que vaya y haga un análisis de comunidad y entreviste a los líderes. Aquí es importante saber que el 80% de los pastores no tiene una buena relación, o una relación sólida, con los presidentes de los barrios donde están sus congregaciones. Nunca se han tomado un cafecito. Es más no saben quiénes son y cuando saben es porque están peleados.

Hay que entender y ubicarse bíblica y teológicamente. La Iglesia no existe porque es bonita. La Iglesia existe porque existe un Dios de Misión. Dios está en misión y para eso existe la Iglesia, para cumplir la misión de Dios en la tierra. Hay que caminar y cumplirla. Si deja de hacer esa misión, entonces deja de tener esencia y se convierte en club religioso, de muy mal gusto por cierto.La Iglesia existe para la misión.

Más del 70% de membrecía de una iglesia no pertenece al barrio donde está la iglesia. Vienen de todo lado porque no les importa el barrio. Actualmente en muchas ciudades, debido a las normas ecológicas, están cerrando congregaciones. Las autoridades reciben quejas de las iglesias porque tienen el volumen demasiado alto. Le dan demasiado énfasis a las formas. Debería haber dos cosas bien claras sobre los cánticos en las iglesias, y no se refiere a la adoración porque en la Biblia desde el Génesis hasta el Apocalipsis es obedecer, no cantar. Algunos creen que la unción está en el volumen, por eso se ha vuelto tan poco efectiva.

La Iglesia existe para su comunidad. Analice su comunidad y mire como está en relación a la iglesia, y pida en esa pasión al Señor una visión y una misión para el proceso de esa comunidad porque antes de que usted llegue allí, Dios ya estuvo ahí.

Haga un análisis no sólo de cantidad sino de calidad, de cuánto impacto tiene en la sociedad al estilo de la iglesia primitiva, que tenía favor con el pueblo y se añadían los que debían ser salvos. El Señor va a añadir cada día a los que quiera a la Iglesia, cuando la Iglesia tenga favor con la comunidad. Hay que amar al prójimo. Mostrar a Cristo a la sociedad. Carácter, conducta e imagen del varón perfecto que es Cristo Jesús.

Recuperado de https://coachingdeplantacion.wordpress.com/2017/03/14/en-la-ruta-dr-juan-carlos-melo/

Noches de Oración

Autor: UAD

Como familia de la Union de la Asambleas de Dios estamos muy contentos por la participación que estamos teniendo día a día a las 23:00 en la reunión de oración. A medida que pasan los días vemos como el espíritu de unidad se desata y crece en nosotros, así como también nos comienzan a llegar testimonios de las palabras desatas en momentos de oración. Nos han llegado testimonios de sanidad, como así también de bendición económica.

 

“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”

 

Las palabras de Jesus, que encontramos en Mateo 18:20, se vuelven cada vez más fuertes y mas notorias entre nosotros. Observamos cada vez más y más como Dios se mueve en estos tiempos difíciles a través de sus hijos. Cada encuentro es un desafió y un aliento a la Fe, involucrando al Señor y recibiendo nuevas fuerzas para ir adelante.

 

Por otro lado, queremos agradecer a cada uno de ustedes que se nos unen día a día y a cada hermano su congregación que se une vía Facebook.  Dios esta haciendo algo increíble. 

Nos quedan pocos días de estas noches de oración y nuestro deseo desde la UAD es que todos podamos participar de este momento. Sabemos que a causa de nuestras oraciones están ocurriendo  milagros y hay muchos testimonios para compartir entre nosotros. Te alentamos a que compartas esos testimonios.

 

Estamos avanzando juntos COMO NUNCA ANTES en esta carrera de la fe que emprendimos cuando le dijimos que SI a Dios y eso es algo digno de destacar de la unidad del cuerpo.

Al unísono, junto a mis hermanos

Autor: Enrique Strohschein

Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron. Josué 6:20 El pueblo había recibido pautas muy claras sobre su proceder para el sitio de Jericó. Lo primero era trabajar como si fueran uno, para el mismo objetivo. Pablo escribe a los Efesios, en el Capítulo 2:14 “Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación…”Todos los cristianos, son UNO en Dios. Siendo los creyentes miembros de un mismo cuerpo, el cual dirige Cristo, se tiene que saber que labor desempeña y que no será de uno solo ya que el cuerpo se mueve unido hacia una misma dirección; bajo una sola voluntad. 1° Corintios 12:12 “Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.” No sede subestimar el poder de la unidad y la necesidad de tener un mismo sentir. Hechos de los Apóstoles otorga una clara muestra de esto: “Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios. Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. Hechos 4:31-37

Recuerde: Todo hijo de Dios debe ser esa voz, que al unísono, rompe con los muros de este mundo para llevar la Palabra de Dios.

“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios.” Efesios 2:19

La necesidad de pertenecer y estar en casa en una comunidad es importante para muchos. No pertenecer a una comunidad es experimentar la soledad. Una persona puede tener muchos conocidos y participar en varias organizaciones, pero eso no es lo mismo que conocer el sentimiento de pertenencia. Pablo aseguró a los primeros cristianos en Éfeso que estar “en Cristo” a través de la fe también los hizo parte de la comunidad del pueblo de Dios y la familia de Dios. Lo mismo es cierto para todos los hijos de Dios, hoy. La familia de Dios se llama la iglesia. Todos los que siguen a Jesús necesitan encontrar un hogar en la iglesia con otros creyentes en Cristo. Eso no siempre es fácil. Puede haber habido momentos, o incluso en este momento, en los que muchos se han sentido como un extranjero o un extraño. Quizás algunos han atravesados situaciones que han llevado a que la experiencia no sea tan acogedora como le hubiera gustado. Muchos han llegado a sentirse tentado a renunciar a ello. Pero hay un lugar en la casa de Dios para todos aquellos que lo deseen. Un gran y hermoso regalo de Dios, el poder ser parte de esta gran Familia.  Incluso cuando se ha encontrado su lugar en la familia de Dios, también se debe ser un agente de integración a los demás. El beneficio de pertenecer a un hogar espiritual, es una calle de doble sentido. No solo somos bendecidos, sino que estamos llamados a ser el instrumento en la mano de Dios para dar la bienvenida a los demás. No olvide lo que el salmista decía: “Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Salmos 133:1

Recuperado de  http://iglesiaemanuelballester.org/2019/12/08/necesito-a-mis-hermanos/ 

El Espíritu Santo en la Iglesia

Autor: Carlos Annacondia

“He aquí yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis envestidos de poder desde lo alto.” Lucas 24.49

“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra. “ Hechos 1.8

Por tanto, Dios eligió un día para tal acontecimiento, el Pentecostés. Ese fue el día que Él decidió que naciera la Iglesia en Jerusalén, la Iglesia de Jesús.

La Biblia dice que Jesús le predicó a miles que fueron sanados y liberados, luego se le apareció a más de quinientos. Pero ¿qué sucedió después? En el día de Pentecostés sólo estaban ciento veinte en el aposento alto. ¿Dónde estaban los miles que sanaron? ¿Dónde estaban los quinientos que le vieron? Sólo ciento veinte estaban esperando la promesa de Jesús. ¿Qué sucedió entonces? Un estruendo como un viento recio llegó y todos fueron llenos del Espíritu Santo. Comenzaron a hablar en otras lenguas como el Espíritu les daba que hablasen. Ese fue el día que Dios dispuso para que la Iglesia naciente comenzara a actuar con poder. El Espíritu Santo vino a capacitar a la Iglesia para que realizara obras en la tierra.

Ese día de Pentecostés se alborotó la ciudad. Muchos religiosos quisieron detener eso y allí se paró Pedro, aquel que negó a Jesús, ese que tuvo miedo, y pronunció su primer discurso evangelístico.

Estamos viviendo en los postreros días y la Palabra dice que nuestros hijos profetizarán. En 1981 mis hijos de doce, nueve, ocho y uno de tres años, junto a la última niñita de meses, me dijeron que querían recibir el bautismo del Espíritu Santo. Sorprendido les respondí “muy bien, si quieren que Dios los bautice, vayan a su habitación y arrodíllense juntos a orar”. Así lo hicieron, incluso la niña de meses estaba allí en brazos de una mujer que la cuidaba. De pronto escuché un alboroto en la habitación de los niños. Entonces le dije a María, mi esposa “vamos a ver a los niños porque Dios los está visitando”. Cuando entramos al cuarto, la señora que los cuidaba temblaba. Tenía tan sólo días de creyente, y ya estaba hablando en nuevas lenguas y profetizando. El resto de los niños estaban hablando en lenguas.

Cuando mi esposa y yo nos pusimos a orar junto a ellos, nuestro hijo, uno de los mayores, comienza a profetizar en una lengua parecida al alemán. En ese momento le pido al Señor la interpretación de esas palabras y Dios me dice que ponga la mano sobre María, que ella las interpretaría. Ella se pone en pie diciendo “Pronto, pronto, gran avivamiento en Argentina y Argentina será mía, dice el Señor”. Mi hijo seguía repitiendo la profecía en esa lengua que no conocíamos. En medio del fuego que había en esa habitación, el Señor trajo su Palabra y declaró lo que habría de venir para Argentina. Hacía tan sólo dos años que nos habíamos convertido y aún yo no había comenzado el ministerio.

Decir que vendría un avivamiento para Argentina y que miles de almas se convertirían causó risa a muchos cristianos, pero esa noche mientras Dios nos mostró su plan para nuestro país, le dije “Señor, no queremos quedarnos fuera de lo que tú estás haciendo”. Hoy puedo decir que el Espíritu Santo a partir de ese momento comenzó a revelarme cosas sobre el ministerio evangelístico que hoy llevo adelante.

Dios prometió que daría prodigios en el cielo y señales en la tierra. Esto será para todos sus siervos y siervas, para su Iglesia. ¿Está usted preparado para recibir las señales que Él le ha prometido? ¿Quiere recibir la llenura de Dios? Argentina necesita más que nunca una Iglesia llena del poder del Espíritu Santo.

Recuperado de https://www.oramos.com.ar/blog/mensaje-al-corazon/el-espiritu-santo-en-la-iglesia 

Se llenó de ellos la Tierra

Autor:  Leo Arribas

La historia del Éxodo tiene origen en un hombre: José. Fue un varón que vivió detrás de un sueño, todos los de su tiempo pasaron, él mismo pasó, pero lo que hizo trascendió generaciones y quedó como un legado para la posteridad. Sus sueños, firmeza, carácter, pasión, e integridad, nos enseñan que para Dios no hay nada imposible, y que lo imposible se rinde ante Sus pies. 

Un hombre que desde la esclavitud llegó a la máxima función antes de Faraón. Su vida fue más allá de sus días, su vida impactó su generación, y hoy impacta la nuestra. Como José, fuimos esclavos, nos encontramos por mucho tiempo presos de los vicios, del pecado, y hoy entendemos que nuestro pasado no es excusa para levantarnos y cumplir el propósito de Dios en nuestra vida y en esta tierra, para bendecir a las generaciones que vendrán a los pies de Cristo. 

Con José muerto, ¿acaso se terminaba el plan de Dios? El pueblo de Israel se multiplicaba y crecía, pero había alguien más que no quería el crecimiento de la nación. Faraón expresaba: que no se multipliquen. La idea de Dios es que crezcamos y seamos fortalecidos; que lleguemos al máximo desarrollo de nuestras vidas y que podamos multiplicarnos. La idea de Faraón, es muy diferente a la de Dios. 

Faraón es un símbolo del diablo, se presenta como el hostil adversario dispuesto a utilizar cualquier recurso para detenerte en el viaje que has comenzado. Su plan es empequeñecerte, humillarte y debilitarte, para que no crezcas. El plan que Faraón utilizó para interrumpir el desarrollo de la nación heredera de la promesa, es el mismo que Satanás emplea hoy, para frenar tu crecimiento. 

Uno de los recursos que usará para que no crezcamos es el rechazo. Hará que sientas que tu obra no es trascendente. Es lo que los religiosos fariseos hicieron con Jesús: menospreciaron sus métodos e ignoraron sus resultados, su fruto. Muchas veces el diablo intentará decirte: “lo que haces no es tan tremendo”, “¿ves?, al final a nadie le importa”, y agregará: “nadie se da cuenta de tus esfuerzos”. Él espera que te sientas rechazado y poco valorado, identifica esta estrategia y no caigas en su engaño.

Otro medio para detener tu crecimiento es el miedo. Cuando Faraón vio que los que estaban a su lado estaban creciendo más, intentó frenarlos. ¡Qué pensamiento carente de visión! No sabía que si ellos crecían, él podía quizá tener un ejército más grande, una nación más fuerte, más producción. El temor que tuvo fue perder su posición. En este sentido nuestros temores e inseguridades también detienen nuestro crecimiento.

Finalmente, las pesadas cargas también interrumpen el crecimiento. Faraón aumentó el trabajo del pueblo de Israel, y así Satanás querrá cargarte para detener tu andar. Aquí es donde muchos desisten, porque posiblemente estén pasando luchas que saben diabólicas y entonces surge el desánimo. Frente a esta táctica hay que saber algo: que el diablo se acerque a tu vida no significa que estés en pecado o en derrota; cuando caes en su trampa, es allí donde estás en problemas.

 Las molestas cargas, tienen un objetivo: la distracción. Primero comienzas quitando los ojos de la meta, y luego te sacan del propósito. Observemos algo del texto: “…y edificaron para Faraón”, cuando le damos lugar a esas cargas terminamos edificando para Faraón. 

Dios nos llamó a edificar la iglesia, Él quiere edificar su iglesia sobre ti. 

Extraído del libro “Se llenó de ellos la Tierra”.

Noticias desde España

Autor: Familia Romero Leumann

¡¡Bendiciones amados!!

Les comento que en enero comenzamos con las reuniones en la iglesia nuevamente, pero solo con una reunión general y una reunión de oración, y por otro lado mantuvimos de manera digital el grupo de discipulado. Luego de ver como se desarrollaron las primeras reuniones, notamos que por la situación del COVID-19, a la mayoría de los hermanos les cuesta congregarse y las restricciones cambian continuamente, es por eso que decidimos entregar el salón en el que estábamos realizando las reuniones de la iglesia, ya que se había vuelto difícil pagar el alquiler y mantuvimos los encuentros de forma online.

Como muchos de ustedes saben, la salud de Magui es un asunto de suma importancia porque ella presenta anemia crónica (en este ultimo periodo le han hecho dos transfusiones de sangre), sumado a que tienen una artritis reumatoidea en las rodillas y una hernia grande en la panza a causa del corticoide que produjo que los tejidos de la piel se desgasten.  Los médicos que han visto a Magui no han podido creer como se encuentra vivo por el estado de su cuadro y eso nos da la certeza de que Dios puso su mano. 

A principios del mes de febrero, ella ingreso al hospital de Málaga para recibir la transfusión de sangre y estuvo un día internada. Cuando le dieron de alta, le realizaron el test de COVID-19 y dio positivo por segunda vez. Nuevamente quedamos todos confinados, pero el test de mis hijos y el mío dio negativo. ¡Gracias al Señor! 

Luego del confinamiento viajamos a la capital de Granada a visitar al hematólogo para que le realice el chequeo correspondiente, él indico que los valores de hierro siguen bajos pero su situación mejoro un poco. Le dieron un tratamiento el cual le tienen que dar hierro de manera intravenosa por un periodo de tres meses y cada seis meses se debe realizar el control correspondiente. Se intentaron explorar otras alternativas para ingerir el hierro, una de ella fue hacerlo por pastillas a través de la vía oral, pero como ella tiene un bypass gástrico, se dificulta la absorción y lo más probables es que no produzca efecto alguno.

¿Tal vez se pregunta porque vamos a Málaga o Granda capital para ser atendidos en lugar de ser atendidos en la ciudad de Motril? Como tenemos visado religioso, no contamos con acceso a la salud publica como ocurre con los españoles y solo teniendo un seguro medico nos pueden brindar atención. Y en la ciudad de Motril no podemos acceder por ese motivo a la atención medica, ya que el único hospital que tienen es publico. Por ejemplo, cuando Magui estuvo con falta de oxigeno la primera vez que tuvo COVID-19 en el mes de noviembre del 2020, la ambulancia de tuvo que venir de manera urgente desde la capital de Granada y llevarla a un hospital privado de nuestro seguro medico. La distancia entre Motril y la capital de Granda es de una hora en auto. Es por este motivo que los tratamientos nos quedan alejados en la ciudad de Málaga o capital de Granada.

Es por eso que luego de tomar el asunto en oración y con la guía del Señor, tomamos la decisión de mudarnos a Málaga para que Magui pueda ser atendida adecuadamente. Conversamos con Asambleas de Dios de España y ellos fueron muy comprensibles con la situación que estamos viviendo y nos apoyaron en esta decisión. En cuanto a la iglesia de Motril, ellos entendieron la situación y convenimos en mantener las reuniones online, poder encontrar un local en donde poder reunirse con el compromiso de que nosotros viajaríamos una vez a la semana desde Málaga.

En el mes de marzo llegamos a Málaga, los pastores misiones Samuel y Marta Medina nos dieron alojamiento en su casa por una semana y nos ayudaron trasladando a Magui al centro de atención medica para recibir las transfusiones de sangre. Realmente son de una bendición para nosotros. A los días Dios obró poderosamente porque no contábamos con el dinero para mudarnos y Él de manera sobrenatural abrió puertas consiguiendo un piso para alquilar. Por otro lado, Franco pudo comenzar las clases en Málaga, lo cual es muy bueno.

Me gustaría agradecer al apoyo y las oraciones que han hecho en favor nuestro, cada una de sus acciones las sentimos en nuestro corazón y son de gran bendición. Por eso quiero agradecer a mis pastores Hugo y Alicia Weiss, las iglesias que nos vienen acompañando, el DNM, amigos y familia. También agradecer por el esfuerzo que hacen por no soltar la soga con sus ofrendas, mi oración es que Dios los multiplique en gran manera. Sabemos que Dios es fiel y Él nos llamo a esta obra, y por más difícil que sea la situación no volveremos atrás, seguiremos avanzando y sabemos que Dios abrirá nuevas puertas para seguir extendiendo el Reino de Dios en esta tierra que el no envio.

Los amamos y los bendecimos. ¡¡¡¡Un abrazo grande!!!!

Motivos de oración: 

  • Por protección física y espiritual para nosotros.
  • Por la salud de Magui y por la medicación que necesita cada mes. 
  • Por los recursos económicos para cada mes para poder pagar el alquiler, los impuestos y alimentación básica. 
  • Por crecimiento y recursos para la iglesia.
  • Por un nuevo salón para la iglesia.