Misiones

Primer semana del 2023 y una vez más podemos enviarles estas líneas desde MEDIO ORIENTE, agradeciendo a Dios por su fidelidad y a ustedes queridos amigos, hermanos y pastores argentinos que en el 2022 estuvieron con nosotros en oración y apoyo económico y que sabemos que van a seguir en este nuevo año que comenzó. Para este tiempo pedimos mas rodillas y manos que nos sostengan, que los pies de El Alemán y Latika van a seguir caminando llevando la PAZ.

 

Compartir el Evangelio en Medio Oriente no es tan sencillo como cuando lo hacíamos en nuestras  amadas pampas, mas en el grupo étnico en el cual estamos trabajando en el campo de refugiados, donde hay leyes que prohíben predicar o hablar abiertamente de Jesús, pasamos meses orando  para tener la oportunidad de llevar la verdadera Paz a los YAZIDI, y ese día llego. Una de las  mañanas que llegamos al Centro de niños en el campo de refugiados lo encontramos cerrado, nadie  nos había avisado que ese día era feriado, llamamos a la directora y ella envió a una de las maestras  a abrir el lugar, casi siempre nos acompaña una hermana local que ministra a las niñas  secuestradas por el ISIS, ella había arreglado esperarlas en el Centro para niños pero no llegaron,  esa fue la oportunidad para poder hablarle más sobre Jesús a la maestra que estaba con nosotros  en el lugar, cerramos las ventanas y pusimos llave a la puerta para que nadie nos molestara o  llegara justo cuando estábamos dando el Evangelio. Vasima hacia varias semanas que venia  preguntado sobre quien era Jesús, eso lo hacia en secreto, esa mañana nos sentamos a tomar un  Cha(te típico), ella abrió su corazón y nos dijo que quería olvidar su infancia, la cual había sido muy  triste, el Señor nos guio y le pudimos compartir 2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno esta en  Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas”. Ella creyó en esa  Palabra y oramos con ella, en su oración muy sincera y simple logro ser tocada por el Espíritu Santo  y las lagrimas brotaron en su rostro, al terminar la oración nos compartió que cuando oraba sintió  que su corazón había sido sanado y que ya no sentía tristeza sino una inmensa alegría. Junto con la  hermana local nos gozamos al poder ver como se había SEMBRADO LA PAZ una vez más.