{"id":3777,"date":"2019-10-08T18:28:59","date_gmt":"2019-10-08T18:28:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uad.org.ar\/v02\/?p=3777"},"modified":"2019-10-08T18:29:02","modified_gmt":"2019-10-08T18:29:02","slug":"la-iglesia-y-su-rol-frente-a-la-violencia-hacia-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.uad.org.ar\/v02\/?p=3777","title":{"rendered":"LA IGLESIA Y SU ROL FRENTE A LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Virginia A. de Contreras<\/em><\/p>\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>La violencia de g\u00e9nero es una epidemia mundial que afecta a mujeres y ni\u00f1as de todos los estratos socioecon\u00f3micos, edades, religiones, culturas y etnias. Algunas de ellas, sin embargo, son particularmente vulnerables a los abusos. La frase \u201cmujeres en situaci\u00f3n de riesgo\u201d o \u201cmujeres en riesgo\u201d, se utiliza para describir a las que son m\u00e1s susceptibles a la explotaci\u00f3n y a la violencia, como son las que viven en la pobreza y las menores de 18 a\u00f1os. Esta clase de violencia es un patr\u00f3n de conductas coercitivas y agresivas, que incluyen ataques f\u00edsicos, sexuales y psicol\u00f3gicos, as\u00ed como la coerci\u00f3n econ\u00f3mica que los hombres utilizan contra su pareja.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La violencia de pareja \u00edntima, afecta a una de cada cuatro mujeres. Seg\u00fan <em>Domestic&nbsp; Violence Statistics<\/em>, los datos de diez pa\u00edses muestran que entre el 55 %&nbsp; y el 95 % de las mujeres que han sido abusadas f\u00edsicamente por su pareja, no han contactado a nadie para pedir ayuda, ni han denunciado el abuso.<\/p>\n<p>Al respecto, le\u00edmos en las noticias locales que \u201cun femicidio fue cometido en Argentina cada 32 horas a lo largo del 2018, de acuerdo al \u00faltimo informe de <em>La Casa del Encuentro<\/em>, presentado este jueves en la C\u00e1mara de Diputados de la Naci\u00f3n. Es decir que, en el 2018, hubo 241 v\u00edctimas en Argentina. Lo que implica que 156 chicos se quedaron sin su mam\u00e1.\u201d<\/p>\n<p>Este tipo de violencia tiene un impacto profundo en los ni\u00f1os y ni\u00f1as que son testigo de ella. Por ejemplo, nos encontramos con menores que pueden manifestar problemas de salud (trastornos alimenticios, trastornos de sue\u00f1os, etc.), de comportamiento, dificultades de aprendizaje y a\u00fan tendencias suicidas. Una noticia publicada en estos d\u00edas tiene por t\u00edtulo: <em>Hijos de la violencia de g\u00e9nero, v\u00edctimas invisibles y sin contenci\u00f3n<\/em>. En la misma su autor manifiesta que \u201cpese a que la mayor\u00eda sufre tanto o m\u00e1s que sus mam\u00e1s, casi no existen pol\u00edticas que los tengan en cuenta y son contados los espacios que se ocupan de ellos\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pueden hacer las personas y comunidades de fe al respecto? <\/strong><\/p>\n<p>Se estima que alrededor del 40 % de las mujeres maltratadas buscan ayuda de un ministro religioso. Esto coloca a los l\u00edderes religiosos en una posici\u00f3n delicada, ya que ellos necesitan estar entrenados en c\u00f3mo reaccionar ante esta informaci\u00f3n, y c\u00f3mo recomendar a estas mujeres que tomen contacto con diferentes servicios que el Estado y entidades especiales tienen para intervenir en casos as\u00ed. Es que la problem\u00e1tica de violencia dom\u00e9stica y de g\u00e9nero es transversal y multidisciplinaria, no solo por cuestiones legales, sino tambi\u00e9n sociales y espirituales. Por esta raz\u00f3n, es necesaria la capacitaci\u00f3n de los ministros religiosos en esta tem\u00e1tica, y al mismo tiempo realizar un trabajo asociado, colaborativo y en red con otras instituciones que aportan recursos y tienen protocolos de actuaci\u00f3n para beneficio y protecci\u00f3n de la v\u00edctima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfEstamos listos para brindar ayuda en nuestras comunidades de fe? La necesidad de un autoexamen<\/strong><\/p>\n<p>Una encuesta reciente de <em>LifeWay Research<\/em> entre pastores protestantes en los EEUU, mostr\u00f3 que la mayor\u00eda de ellos conocen v\u00edctimas de violencia dom\u00e9stica y de g\u00e9nero en sus propias congregaciones, pero rara vez hablan de esto desde el p\u00falpito. La misma encuesta puso en evidencia que menos de la mitad de los pastores han sido entrenados en c\u00f3mo ayudar a estas v\u00edctimas. Este es un tema que la iglesia no puede ignorar. No podemos permanecer en silencio cuando muchos en nuestras comunidades viven bajo la amenaza de la violencia dom\u00e9stica en sus hogares. La iglesia tiene que ser parte de la soluci\u00f3n. Lamentablemente algunas de las v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero que llegan a las iglesias en tiempos de necesidad reciben, algunas veces, como respuesta, culpa, incredulidad, preguntas sospechosas, malos consejos, o una teolog\u00eda superficial en lugar de cuidado, compasi\u00f3n y ayuda pr\u00e1ctica. Es m\u00e1s, hay hombres que usan la Biblia como una herramienta para justificar el abuso. Muchas mujeres a menudo se abren para contar a sus l\u00edderes religiosos, en lugar de denunciar a la polic\u00eda acerca de la violencia que est\u00e1n sufriendo por parte de sus parejas, y encuentran como respuesta, incorrectas interpretaciones b\u00edblicas que contribuyen negativamente m\u00e1s que ayudar en esta problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Chuck Colson, en <em>Violencia dom\u00e9stica dentro de la iglesia<\/em>: la repugnante verdad escribe al respecto: \u201cUna mujer a la que llamar\u00e9 \u201cMarleen\u201d fue a pedir ayuda a su pastor. \u201cMi esposo me est\u00e1 abusando\u201d, le dijo ella. \u201cLa semana pasada me derrib\u00f3 y me dio una patada. Me rompi\u00f3 una de mis costillas\u201d. El pastor de Marleen mostr\u00f3 empat\u00eda. Or\u00f3 con Marleen, y luego la envi\u00f3 a casa. \u201cIntenta ser m\u00e1s sumisa\u201d, aconsej\u00f3. \u201cDespu\u00e9s de todo, tu esposo es tu cabeza espiritual\u201d. Dos semanas despu\u00e9s, Marleen estaba muerta, asesinada por un marido abusivo. Su iglesia no pod\u00eda creerlo. El marido de Marleen era un maestro de escuela dominical y un di\u00e1cono. \u00bfC\u00f3mo pudo haber hecho tal cosa?\u201d<\/p>\n<p>Al respecto Lorettta Pyles, en su art\u00edculo \u201c<em>The Complexities of the Religious Response to Domestic Violence: Implications for Faith-Based Initiatives<\/em>\u201d<strong> (<\/strong>\u201cLas Complejidades de la Respuesta Religiosa a la Violencia Dom\u00e9stica: Implicaciones para las Iniciativas Basadas en la Fe\u201d), se\u00f1ala que esto es un problema porque \u00abla religi\u00f3n es, parad\u00f3jicamente, una fuente de asistencia y una barrera para las mujeres que sobreviven a la violencia dom\u00e9stica\u201d. Por lo tanto, lo que las v\u00edctimas necesitan de la iglesia es una defensa pr\u00e1ctica, pero por sobretodo una respuesta b\u00edblico-teol\u00f3gica acertada.<\/p>\n<p>Espec\u00edficamente y reflexionando en el caso de Marleen necesitamos afirmar en nuestra consejer\u00eda b\u00edblica que conforme a Efesios 5:25-32 un marido abusivo est\u00e1 desobedeciendo a Cristo, ya que expresamente manda que los esposos \u201camen a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, se ama a s\u00ed mismo. Porque nadie odi\u00f3 su propia carne, sino que la nutre y la cuida\u201d. Es decir, el marido tiene la vocaci\u00f3n de amar a su esposa como Cristo ama a la iglesia, protegi\u00e9ndola y ejerciendo un liderazgo de servicio por ella y sus hijos. La posici\u00f3n que se le da a \u00e9l no es para la manipulaci\u00f3n, el abuso, la violencia, el control y la destrucci\u00f3n, sino que es para la edificaci\u00f3n y florecimiento de la esposa y familia.<\/p>\n<p>Asimismo, el texto indica que como la iglesia se sujeta a Cristo, as\u00ed la esposa lo hace. Ella le debe respeto a su esposo como a su igual, ya que ambos han sido hechos a la imagen de Dios. Sin embargo, sumisi\u00f3n no significa anular la mente y soportar golpizas. Marleen como esposa maltratada necesitaba de un pastor, y a\u00fan otros hombres de la iglesia, que confrontaran a su esposo con su pecado y una iglesia que la protegiera y asistiera concretamente frente a este esposo abusivo, que la acompa\u00f1ara en el proceso de informar a las autoridades correspondientes y que colaborara, junto a otros agentes de la comunidad, en su proceso de sanidad integral.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puede hacer la iglesia por las mujeres en riesgo?&nbsp;&nbsp; <\/strong><\/p>\n<p>Vemos entonces que es una necesidad en este tiempo tener un programa de entrenamiento para los l\u00edderes de la iglesia, porque muchos de ellos no tienen educaci\u00f3n sobre los problemas asociados con la violencia de pareja. A menudo no son conscientes de las diferentes formas que puede tomar la violencia y, por lo tanto, pueden aconsejar a estas mujeres en la direcci\u00f3n equivocada. Llevar capacitaci\u00f3n al liderazgo eclesi\u00e1stico y a la iglesia sobre la violencia de pareja \u00edntima, aumentar\u00e1 la conciencia sobre estas problem\u00e1ticas y promover\u00e1 la idea de que no debe aceptarse. Para hacer posible que los l\u00edderes de nuestras iglesias mencionen estos temas en su congregaci\u00f3n y rompan los muchos tab\u00faes, prejuicios y falsos fundamentos de la violencia de pareja, primero ellos deben tener conocimientos sobre el tema. Por lo tanto a continuaci\u00f3n detallamos algunos consejos pastorales del doctor Martin L. Grant (autor del libro <em>Counseling for Family Violence and Abuse<\/em>) para considerar al encontrarnos con mujeres v\u00edctimas de violencia:<\/p>\n<ul>\n<li>Dios llama a su pueblo a resistir a aquellos que utilizan su poder para oprimir y da\u00f1ar a otros. No seamos indiferentes (Jerem\u00edas 22:3, Proverbios 31:8).<\/li>\n<li>Creer a las mujeres, no culparlas. La investigaci\u00f3n ha demostrado que creerles y escucharlas, son ingredientes cruciales para la sanidad.<\/li>\n<li>Ofrecer apoyo espiritual y emocional que debe ser acompa\u00f1ado por acciones concretas. Para esto es necesario un trabajo multidisciplinario, colaborativo y en red.<\/li>\n<li>Obtener entrenamiento, informaci\u00f3n y consejer\u00eda profesional sobre los efectos de la violencia dom\u00e9stica y de g\u00e9nero.<\/li>\n<li>Tratar el tema en la Escuela B\u00edblica y en grupos de discipulado, orando al respecto en la oraci\u00f3n corporativa, y trabajar hacia la prevenci\u00f3n de toda forma de abuso en conjunto con la comunidad y las organizaciones nacionales.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&gt;&gt;&gt;&gt;PARA CONTINUAR LEYENDO LA NOTA, PUEDE DESCARGARLA HACIENDO CLICK <a href=\"http:\/\/www.uad.org.ar\/v02\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/La-iglesia-y-su-rol-frente-a-la-violencia-hacia-las-mujeres-VContreras.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">AQU<\/a>\u00cd&lt;&lt;&lt;&lt;&lt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Virginia A. de Contreras &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La violencia de g\u00e9nero es una epidemia mundial que afecta a mujeres y ni\u00f1as de todos los estratos socioecon\u00f3micos, edades, religiones, culturas y etnias. 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