{"id":2753,"date":"2018-07-02T17:06:45","date_gmt":"2018-07-02T17:06:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uad.org.ar\/v02\/?p=2753"},"modified":"2018-07-02T17:06:45","modified_gmt":"2018-07-02T17:06:45","slug":"testimonio-del-doctor-bernard-nathanson-abortista-arrepentido","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.uad.org.ar\/v02\/?p=2753","title":{"rendered":"TESTIMONIO DEL DOCTOR BERNARD NATHANSON: ABORTISTA ARREPENTIDO"},"content":{"rendered":"<p>Bernard Nathanson, proveniente de una familia jud\u00eda no practicante, creci\u00f3 en un entorno esc\u00e9ptico y liberal, por lo cual, la fe no ten\u00eda cabida en su vida, de tal manera que \u00e9l mismo se reconoc\u00eda como un jud\u00edo ateo. Estudi\u00f3 medicina en la Universidad de McGill en Montreal. La influencia de su padre tuvo mucho que ver en su formaci\u00f3n acad\u00e9mica como en su forma de ver la vida, pues el Doctor Joey Nathanson, tambi\u00e9n especialista en ginecolog\u00eda, le ense\u00f1\u00f3 que los triunfos m\u00e1s importantes se daban en el aspecto profesional, tanto as\u00ed que en 1945 lo instig\u00f3 a abortar su primer hijo.<\/p>\n<p>Mientras estudiaba Bernard se hab\u00eda enamorado de una jud\u00eda y pens\u00f3 en contraer matrimonio con ella pues estaba embarazada, as\u00ed que le escribi\u00f3 a su padre para consultarle con respecto a esta decisi\u00f3n. \u00c9l le respondi\u00f3 envi\u00e1ndole quinientos d\u00f3lares junto a una nota, indic\u00e1ndole que abortase al hijo que ven\u00eda en camino y viajara de vuelta a Estados Unidos para continuar con su brillante carrera en la medicina. Bernard opt\u00f3 por seguir el consejo de su padre e hizo que Ruth abortar\u00e1. Ella estuvo a punto de morir de una hemorragia.<\/p>\n<p>Luego durante su residencia en medicina fue asignado a una serie de hospitales, en los que fue testigo del aborto clandestino y sus implicancias. Fue en estos lugares donde conoci\u00f3 al m\u00e9dico Larry Lader, quien estaba decidido a conseguir que se aprobara una ley que permitiese el aborto y que fuese m\u00e1s barato, y \u00e9l comenz\u00f3 a apoyarlo en su ideal, as\u00ed que en 1969 crean la Liga de Acci\u00f3n Nacional por el Derecho al Aborto, por lo cual desde ese momento Nathanson se dedic\u00f3 a dar conferencias, encuentros pol\u00edticos que le brindaran apoyo a favor de la ley y a dirigir un centro m\u00e9dico clandestino que practicaba abortos, y para 1972 hab\u00eda sido responsable de 60.000 de ellos.<\/p>\n<p>En 1973, luego de cinco a\u00f1os de pelear por la aprobaci\u00f3n de la ley de aborto, la Corte Suprema lo legaliza.<\/p>\n<p>En una carta abierta, Nathanson dio a conocer en 1992 su testimonio personal se\u00f1alando que una de las t\u00e1cticas que utilizaron para favorecer la venia al aborto fue la invenci\u00f3n de encuestas:<\/p>\n<p>\u201cNuestro primer gran logro fue hacernos con los medios de comunicaci\u00f3n; les convencimos de que la causa proaborto favorec\u00eda un avanzado liberalismo y sabiendo que en encuestas veraces ser\u00edamos derrotados, ama\u00f1amos los resultados con encuestas inventadas y las publicamos en los medios; seg\u00fan ellas el 60% de los norteamericanos era favorable a la implantaci\u00f3n de leyes permisivas de aborto. Fue la t\u00e1ctica de exaltar la propia mentira y as\u00ed conseguimos un apoyo suficiente, basado en n\u00fameros falsos sobre los abortos ilegales que se produc\u00edan anualmente en USA. Esta cifra era de 100.000 (cien mil) aproximadamente, pero la que reiteradamente dimos a los medios de comunicaci\u00f3n fue de 1.000.000 (un mill\u00f3n). Y una mentira lo suficientemente reiterada, la opini\u00f3n p\u00fablica la hace verdad.\u201d[1]<\/p>\n<p>Pero su realidad cambia cuando abandona el cargo de director de la cl\u00ednica donde anteriormente practicaba abortos clandestinos para integrarse al equipo del Hospital de St. Luke\u2019s como jefe de la secci\u00f3n de obstetricia. La tecnolog\u00eda que all\u00ed se utilizaba era de alto nivel e inclu\u00eda el ultrasonido, con lo que el Dr. Nathanson pudo observar por primera vez el latido de coraz\u00f3n de un feto en monitores el\u00e9ctricos, por lo que en esa ocasi\u00f3n fue consciente de las consecuencias de sus acciones.<\/p>\n<p>Dicha experiencia supuso un vuelco en la forma de pensar del Dr. Nathanson, pues con la tecnolog\u00eda se dio cuenta del error cometido y lo reconoce en una revista m\u00e9dica.<\/p>\n<p>En The New England Journal of Medicine, escribi\u00f3 un art\u00edculo sobre su experiencia con los ultrasonidos, reconociendo que en el feto exist\u00eda vida humana. Inclu\u00eda declaraciones como la siguiente: \u00abel aborto debe verse como la interrupci\u00f3n de un proceso que de otro modo habr\u00eda producido un ciudadano del mundo. Negar esta realidad es el m\u00e1s craso tipo de evasi\u00f3n moral\u00bb.<\/p>\n<p>Esta declaraci\u00f3n le vali\u00f3 amenazas tanto a \u00e9l como a su familia, pero se dio cuenta de que si quer\u00eda redimirse de los a\u00f1os que llevaba haciendo este tipo de pr\u00e1cticas deb\u00eda seguir adelante con lo que hab\u00eda iniciado, dar a entender que el aborto es un crimen. Hac\u00eda 1984 elabora un documental que muestra c\u00f3mo se hace un aborto y los da\u00f1os que puede provocar, al que nombra Un grito silencioso, en el que graba una intervenci\u00f3n por medio de un aparato de ultrasonido. El doctor que realiz\u00f3 esta operaci\u00f3n luego de ver el video qued\u00f3 tan impactado que dej\u00f3 de hacerlo.<\/p>\n<p>El hombre que hab\u00eda sido conocido como el \u201crey del aborto\u201d comenz\u00f3 a participar en movimientos de pro-vida, y fue en ellos donde conoci\u00f3 el catolicismo, religi\u00f3n que le dio algo de calma a los tormentos que llevaba en el coraz\u00f3n. Pas\u00f3 m\u00e1s de una d\u00e9cada tratando de encontrar su espiritualidad, periodo en el que la tentaci\u00f3n del suicidio estuvo presente constantemente y no encontraba alivio ni en remedios ni en libros de autoayuda. La religi\u00f3n cat\u00f3lica lo ayud\u00f3 a recuperar el camino perdido.<\/p>\n<p>Finalmente, el 9 de diciembre de 1996, a las 7.30 de un lunes, solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n, en la cripta de la Catedral de S. Patricio de Nueva York, el Dr. Nathanson se convert\u00eda en hijo de Dios.<\/p>\n<p>El hombre que finalmente decidi\u00f3 defender la causa pro-vida, escribi\u00f3 un libro autobiogr\u00e1fico en 1996, conocido como La mano de Dios, en el que cuenta su experiencia en torno a su carrera profesional y los efectos de \u00e9sta en su vida profesional, es decir el paso de m\u00e9dico abortista a converso defensor de la vida.<\/p>\n<p>Nathanson declara que aunque la religi\u00f3n marc\u00f3 una gran transformaci\u00f3n en su vida, no fue eso lo que lo hizo cambiar de parecer con respecto al aborto, sino que fue la evidencia cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica la que le demostr\u00f3 lo que estaba haciendo, desde ese momento toma la opci\u00f3n de reformar su vida. Esto se dio gracias a los avances tecnol\u00f3gicos que se han dado en el tiempo, especialmente los que tienen que ver con el ultrasonido y la ecograf\u00eda.<\/p>\n<p>El doctor abortista que termin\u00f3 sus d\u00edas defendiendo la vida falleci\u00f3 el 21 de febrero de 2011, luego de una larga lucha contra el c\u00e1ncer, convertido al cristianismo y convencido de que hab\u00eda sido autor y responsable de miles de muertes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bernard Nathanson, proveniente de una familia jud\u00eda no practicante, creci\u00f3 en un entorno esc\u00e9ptico y liberal, por lo cual, la fe no ten\u00eda cabida en su vida, de tal manera que \u00e9l mismo se reconoc\u00eda como un jud\u00edo ateo. Estudi\u00f3 medicina en la Universidad de McGill en Montreal. 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